lunes, 31 de agosto de 2015

Tindar: Novedades sobre su Publicación



La Puerta del Otro lado del Círculo esta Abierta

Antes que nada les adelantamos ya La Sinopsis de la contra tapa. Luego las novedades.
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Elian es un muchacho de diez años que ha pasado una vida cómoda en la pequeña Aldea de Pin-Aclen. Sin embargo la tragedia marcara para siempre su vida cuando una enorme batalla toma lugar en los alrededores, quedando Pin-Aclen justo en medio de los ejércitos de los Elfos y las Huestes de la Oscuridad. A pesar de que su padre le envía al Exilio Elian se une a la lucha secretamente y descubre de la peor manera posible que los cuentos y leyendas que ama no se condicen con la realidad.
Tras perder el conocimiento en la batalla producto del terror, Elian despierta y encuentra que sus padres y amigos han sido aniquilados. Su aldea arrasada por las llamas de la Garak-Sun. Sintiéndose responsable por su cobardía el joven humano hace un Juramento Mágico: Vengara la muerte de sus padres. Mas si se echa atrás o vuelve a acobardarse Los Dioses le atormentaran día y noche, arruinando todas sus empresas en esta u en otra vida.
Sin nada que perder Elian viaja a Launthgoth, el reino elfico más cercano donde piensa entrenarse para alcanzar su objetivo. Allí conocerá a Mitril, un anciano sabio y bebedor que le revelara peligrosos secretos sobre su ascendencia que Elian desconocía. La clave está en  Huthlath, la espada de su padre. Una antigua arma que esconde un espíritu  sin nombre ni forma que ha aguardado más de doscientos años el momento oportuno para despertar y aplastar  al último descendiente de los Reyes de Notiel. 


Tindar es una novela que habla sobre lo difícil que puede ser elegir entre lo que se quiere y lo que se debe. Trata sobre como las culpas que carga un hombre pueden llevarlo a mentir hasta engañarse a sí mismo, aunque también son capaces de abrir una puerta de esperanza hacia la esperada redención. Con mucha fantasía, terror y humor, esta novela está dirigida a todos los lectores que gustan del genero pero que también buscan  algo diferente en lo que respecta al clásico relato Heroico. Todos sus personajes  albergan tantos claros y oscuros como cualquier ser humano, de allí su nombre, Tindar, que significa "Hombre" en lengua de los elfos.  

Para más detalles puede Hacer Click Aquí y conocer más de esta historia.
***
Ahora que ya saben que Tindar no tiene nada que ver con una red social de encuentros, pasamos a comentar algunas novedades de importancia con respecto a nuestra primera novela en Papel y Ebook.


El Proceso de Edición ha Finalizado  Exitosamente


Esto significa que Tindar ya esta lista para publicarse. Solo estamos esperando a que la Editorial coloque la misma en su Web http://www.hesiodo.com/ para que este disponible al público en sus formatos papel y Ebook. Calculamos que antes del 10 de Septiembre esto ya debería haber ocurrido. De todas formas, haremos el anunció oficial cuando corresponda y con toda seguridad se enterara por aquí con algún gancho de nuestro Twitter @DarkValley4t (Siganos, no los vamos a defraudar)

Otra novedad de importancia es el hecho de que Tindar constara de dos Tomos. Como saben algunos de los más cercanos mi ideal como autor era que el libro fuera uno solo. Y aunque junto con la editorial hicimos un enconado esfuerzo porque esto ocurriera el resultado sería poco practico para usted, lector, y algo desastroso para la historia ¿Por que? Ahí van las razones.

Tindar ha sido concebido como una obra entera, no como saga. Sin embargo la extensión de la misma fue una inesperada sorpresa en el proceso para su autor, osea yo. Aun si desguazaramos el libro de manera brutal (¡e irresponsable!) no solo quedaría un tomo muy gordo, sino también mal cortado. Lo que sería  desastroso para la historia.

Ya muy previsor Ezequiel, el editor, me había advertido sobre el asunto. En caso de que me encarprichara con un solo tomo el mismo quedaría de una horrorosa extensión de 865 paginas cuyo preció sería 800 veces más horroroso de lo que imagina. Es decir que hubiera quedado un libro enorme, incomodo para leer y carisimo. Nada que quiera para este ni para ningún otro libro de mi autoria. Tal vez le robe tiempo como autor, pero no dinero.

Por lo que Tindar constara de dos tomos que estarán disponibles  por separado. Dando la libertad al interesado de conocer la primera parte y, si le ha gustado, adquirir la segunda cuando mejor le parezca. Para eso también nos preocupamos por separar el libro de una forma que satisfaga al lector, con un final emocionante y la historia ya volando precipitadamente hacia el encontronazo final al inicio del Segundo. Antes de que alguien pregunte No se le cambió ni una coma al libro en esta cuestión. Ni re escribimos el final de la primera parte. Solamente se escogió el lugar más indicado donde dividir el libro en dos tomos dado el impedimento mencionado.

Existirá la opción, sin embargo de que se adquieran los dos al mismo tiempo. Por lo que si alguien, en un salto de fe de cristiano medieval quiere abonar ambos tomos, va a poder hacerlo. El punto es que Dark Valley no va a obligarlo a que sí o sí, para conocer Tindar, tenga que abonar los dos en el acto. Yo Odio comprar un libro y desayunarme que tengo que llevarme otros Nueve que capaz al final no quería. No pretendo hacerle lo mismo a usted.

También podrá, desde la Pagina de Hesiodo, acceder a las primeras paginas del libro para que pueda tener una idea cabal de que es lo que va a leer una vez lo obtenga.

Sobre el Ebook:


El Ebook estará disponible junto a la versión en papel para quienes prefieran este formato digital o cuenten con un Kindle. El preció del mismo ya lo fijamos a solamente 30 Pesos, que es más-menos lo que se abonan en sus sitios de venta. Desde ya, siendo este digital el E-book sera solo un tomo dado que no necesita transportarlo y su costo de producción es mínimo.

¿De que forma consigo Tindar cuando salga?


Aunque daremos mayores precisiones una vez el libro se encuentre a la venta, el novedoso sistema de Hesiodo les va a solucionar muchos problemas. Para adquirir el libro en Papel o en Ebook podrá acceder a la Web de Hesiodo http://www.hesiodo.com/ y obtenerlo desde allí. Si quiere el formato en papel este sera enviado a su hogar por correo. En caso del E-Book podrá descargarlo desde la pagina. Obviamente, llegado el momento le facilitaremos el enlace al sitio de descarga.

Tindar estará disponible en otros cuantos sitios gracias a la distribución extendida que Hesiodo nos ofrece tan amablemente. Sitios como Amazon, Ibook, Google Play, Ghandi, Baja Libros, Barnes and Noble, Librerias Santafe y Liberia Hernandez.

Descubre que hay del Otro lado del Círculo


Tindar es una obra que costo mucho, mucho trabajo y es en cierta forma la consolidación de años (van a ser once) de trabajar en el desarrollo del universo de Balbania. Hasta la fecha ningún libro me ha tomado tanto tiempo y puse todo mis esfuerzo en hacer una novela de fantasía épica que no repitiera (en medida de lo posible) los lugares comunes de mucha de la literatura fantástica de hoy en día. Fue, principalmente esa premisa la que me llevó a concebirla tal y como es.

Es una novela que con el tiempo fue acoplándose más y más a la historia de Balbania y su mitología a medida que se iba desarrollando. Por lo que, como me gusta pensar, cuando la tenga en sus manos no se va a estar comprando un libro, va estar a las puertas de un Universo de Ficción basto, rico y solido que (si he hecho bien mi trabajo) lo llevara a querer saber más sobre el mismo.

Nuevamente lo invitó a leer más detalles sobre Tindar y su historia en nuestro articulo anterior.
http://elotroladodelcirculo.blogspot.com.ar/2015/08/tindar-un-adelanto-y-algo-mas.html

Si tiene consultas de cualquier otro tipo no dude en hacerlas. 

viernes, 14 de agosto de 2015

El Rumor de una Tormenta


Subterráneo de The Kings Valley City
Estación Lana Lane
The Kings Valley, Himburgo

And the people bowed and prayed
To the neon god they made
And the sign flashed out its warning
In the words that it was forming
And the sign said, "The words of the prophets are written on the subway walls
And tenement halls"

Sounds of Silence
Simon & Garfunkel 



Juan, un inmigrante Latino de Himburgo, llevaba su pala y escobillon hacía el final del anden. Eran las 23 horas aproximadamente y su silencioso turno de nochero del Subte comenzaba. Era la segunda semana que llevaba trabajando en la linea B de The Kings Valley, la tercera segunda ciudad más grande de Himburgo luego de Platino y Blondres. Tal vez no fuera el trabajo con el que había soñado cuando llegó a este país. Pero la paga era moderadamente buena y el sindicato aun ofrecía una serie de facilidades que en otros rubros ya habían sido pulverizados en tiempos de Pallance.

El muchacho de unos veintisiete años alcanzó el extremo oeste de la estación vacía y empezó barrer el sin fin de papeles, envoltorios de caramelos y paquetes de galletas a medio consumir. El era oriundo de Sargentina y pensaba que el Metro de su ciudad natal era sucio. Pero este era un basurero sin igual. No solo eran los vagabundos lo que tiraban su porquería en el anden sin ningún reparo, sino también los oficinistas que se tomaban el subte en Lana Lane, su estación, hasta Downtown Ave.

Más allá de que la tarea fuera ciertamente pesada y repetitiva, lo que más le asustaba a Juan de su labor era el compañero que barría el anden del otro lado de las vías. Un viejo empleado Himburgues llamado Bale Jhonson. Era un anciano casi decrepito, encorvado, que con sus manos flacas y nudosas aun podía barrer y pasar el trapo por los azulejos amarillentos de la Lana Lane. A menudo Juan lo veía trabajar, echando una mirada rápida al otro lado de la estación, separada por antiguas columnas de hierro de principios de siglo. El viejo Bale, con un ojo ciego y cabello ralo, siempre silbaba cuando trabajaba y el eco de su silbido se perdía como una canción de cuna sombría en la solitaria estación.

Pero no era exactamente el silbido lo que incomodaba a Juan. Sino que el viejo era un chamulleta insufrible. De esos tipos que les gusta darte charla sobre todo y todos pretendiendo cierto secreto conocimiento adquirido por los años. Y, siendo él nuevo en este trabajo, Bale tenía la oportunidad de iluminarlo con un sin fin de anécdotas sobre sus más de treinta años como nochero en Lana Lane. Solo esperaba que esta noche lo dejara tranquilo. Aunque Juan llevara un MP3 con sus auriculares a todo volumen, el pesado de Bale siempre intentaba sacarle charla. A menudo dos o tres horas después de comenzada la labor, cuando Juan se detenía para tomar un mate dentro de la casilla de la boleteria.
Música
Era un lunes lluvioso y el agua no dejaba de caer por los respiradores de la estación, formando una suerte de catarata miniatura que venía desde la calle a parar a las vías. La humedad imperante en el anden de azulejos blancos dificultaba el barrido. Los papeles se pegaban y los envoltorios de Mc Dowals se adherían al suelo como goma de mascar. En su MP3 se escuchaba "We'll Meet Again " de Vera Lynn. Como todo aficionado a la historia, la estación y esa canción le recordaban a los 40 y la Segunda guerra mundial.

A medida que se acercaba hasta el extremo de la estación el hueco del Túnel se hacía más cercano. Por el llegaba un olor que parecía la mezcla de aceite con el de carbón. Las luces de tubo blancas se perdían en la bastedad del mismo, iluminando ocasionalmente el metal brillante de las vías. Las señales lumínicas coloradas se adivinaban a lo lejos como ojos vigilantes de centinelas oscuros. Juan, venido de Sargentina recordaba que de chico solía mirar hacía el túnel de la Linea A de Buenos aires con un dejo de admiración y siempre pataleaba para sentarse al frente de los antiguos vagones y ver el oscuro sendero por el que avanzaba a toda velocidad el tren. No había nada de especial allí para los adultos o aun para su misma madre. Pero él siempre tuvo la idea de que estos lugares eran de los pocos que a lo largo de los años nunca habían cambiado demasiado y eso, en un mundo tan gris como el actual, le daba una magia que ningún otro lugar de la vida cotidiana tiene.

Por lo tanto en el exacto momento que Juan se paró para hacer un alto rememorando su Sargentina querida la voz cansada de Bale llegó por detrás pretendiendo amistad y por supuesto charla. Estando de espaldas a su compañero hizo una mueca de despreció, se sacó los auriculares y estrechó la mano nudosa del viejo.

- Buenas don Bale. Dijo intentando ponerle onda Juan.
- Muchacho...- Contestó el anciano ciego de un ojo. - ¿Has escuchado eso?
- No...¿Que cosa?-
- Apaga un poco el aparatito..- dijo el anciano con su cara congelada en un gesto expectante, como atrapada en el tiempo. Su único ojo reviso el túnel a la distancia.

Juan quien a pesar de todo siempre era bueno con la gente mayor, se sacó el audífono de los oídos y fingió prestar atención a lo que sea que decía haber oído el loco de Bale. Tras unos segundos dejó de simular interés para, verdaderamente, escuchar. Pues en efecto había un sonido, o el eco de un sonido que venía de lo profundo del túnel en dirección a Downtown. En un primer momento creyó que se trataba del aullido de un gato, tal vez un siamés como el de su tía. Los Siameses tenían el maullido más aterrador que el hubiera escuchado, grave y cavernoso.

- Debe ser un gato. - Repuso Juan encogiéndose de hombros. Volvió a su pala y escobillon. Pero Bale no se movía. - No, no seas bruto. Los gatos no andan en los túneles. Las ratas se los comen si se atreven...
- Bueno, en esta clase de lugares las cosas raras están a la orden del día. Ya me advirtió Mark, el jefe de estación sobre "Síndrome de Nochero" - Juan se arrepintió de haber dicho lo que, con toda seguridad iba a desatar una perorata interminable de parte de Bale.
- ¿Sindrome de Nochero? daaa, los quinotos de mi abuela que en paz descanse. - Contesto Bale en su usual modo (bastante Sargentino a la vista de Juan) de hablar.

Por suerte, Bale fue en busca de unas herramientas y no continuo con la charla. Pero Juan olvido de momento volver a encender el reproductor y el sonido que había creído ser un eco del túnel se hizo más fuerte y largo. En verdad parecía un maullido, pero de pronto se volvió más bien un rugido muy agudo y gutural. En la cabeza de Juan sonaba como si alguna criatura de origen felina estuviese midiendo los alcances de su propia voz o intentando comunicarse con otro. El extraño llamado de pronto era calmo, cauteloso y luego de la nada pasaba a un clamor furioso.

El viejo comunicador apostado al final de la estación comenzó a sonar. Era una suerte de teléfono muy antiguo incrustado en la pared. Su chillido era irritante y potente. La antigua campana desperdigo su metálico "Ring" dos veces. Juan saltó del susto y tras acomodarse su mono de trabajo lo tomó sintiéndose un operador de Radio en la Segunda guerra mundial. El tubo de ese teléfono era pesado y tenía un tamaño exuberante.

- Juan, Lana Lane. - Dijo con calma.
- Lana Lane, aquí central. Se solicita que asista a grupo de  rescatistas.
- Copiado. ¿Paso algo?
- Parece que descarrillo uno de los coches nuevos que hacía pruebas en Downtown. La cuadrilla de rescate va en camino.  Asista en lo que sea necesario.
- Copiado...

Juan colgó el tubo y con cierto desgano dejo sus instrumentos de trabajo apoyados en la pared y tomó de su bolsillo las llaves de la puerta de rejas por el que usualmente entraba la gente cuando el Subte estaba abierto. Tan pronto como dio las espaldas al túnel  volvió a  escuchar ese extraño sonido. Juan dio medía vuelta en dirección al túnel y...vio o creyó ver una silueta oscura parada, tal vez en cuatro patas. La luz de los tubos del túnel le daba de costado y no era capaz de divisarla con claridad. Pero juraría que vio una cola moverse y el cuerpo gris de algo musculoso darse a la fuga tras un centelleó colorado en dos ojos brillantes. La silueta oscura, a una velocidad increíble dio un saltó ágil a la derecha y se perdió por el hueco de una habitación de servicio, la cola, si era tal cosa, debía medir más de un metro de largo. El eco de unas pisadas filosas y rápidas se repitió hasta desvanecerse en las profundidades de The Kings Valley.

Juan negó con su cabeza y repitió en voz alta "Síndrome de Nochero" y se desentendió del asunto. 


Unos minutos después Juan abrió las puertas de rejas a la cuadrilla de rescate. Un total de siete hombres grandotes que cargaban todo tipo de equipos. Mojados por la lluvia fuera se apiñaron en torno a la puerta hasta que el Nochero abrió la estación junto con Bale. El líder de la misma, un tipo de nariz redondeada y rulos llevaba ya puesto un casco obrero de acero con una linterna sobre él. A pesar de haber sido arrancado de su cama a las doce de la noche, el hombre estaba de buen humor. Estrechó la mano de Juan y amistosamente conversó con los nocheros hasta llegar al anden.

- Son los nuevos coches Chonos...- Dijo bajando hacía las vías - Es la segunda vez que pasa esto...
Sus compañeros descendieron junto con cajas y herramientas de trabajo. Pedro Palacios se encaminó al sitió del accidente. Pero, pensándolo mejor se dio la vuelta y pregunto a Juan:
- ¿Quieren venir con nosotros? Vamos a necesitar de gente grandota.

Juan y Bale aceptaron.

***

Los pasos de los nueve hombres hacían eco en las cavidades del túnel subterráneo. Las linternas que llevaban los de la cuadrilla sobre sus cascos oscilaban de arriba hacía abajo constantemente. El golpeteo constante de sus pesados zapatos de trabajo se demoraba entre las gruesas y negras paredes.

Se suponía que el coche se había descarrilado en un túnel de servició al cual se accedía desde una portezuela a poco menos de dos metros de la estación Downtown. Esas vías habían quedado en desuso con los años. The Kings Valley había tenido un pasado glorioso como la ciudad industrial más pujante del norte durante y luego de la Primera Guerra Mundial. En esos tiempos sus ramales se extendían por todo el centro fabril de la ciudad al oeste, que ahora no era sino una enorme extensión de fabricas abandonadas y galpones en desuso. Desde los años cuarenta muchas de las lineas alternativas habían sido cerradas o bien dejadas al abandono priorizando solo los túneles y recorridos que llevaban al distrito gubernamental o financiero producto de las crisis.

Por lo que la compañía privada que se había quedado con su concesión utilizaba estas viejas ramificaciones como depósitos de material rodante o bien a modo de taller mecánico para los coches en mantenimiento. "El Tunel B" como se lo llamaba era casi paralelo al actual y luego se abría como el antro viejo de una araña todo al noroeste de la ciudad. Allí juntaban polvo desde coches en desuso hasta estaciones cerradas desde la Guerra. De las más de trece  en ese circuito solo cuatro permanecían abiertas en la superficie.

Juan iba detrás de los rescatistas cuchicheando con Bale, quien para variar ya tenía su propia teoría de lo ocurrido. Según su opinión experta había sido "El Hombre gato" Mientras avanzaban en linea recta bajo las luces de tubo del túnel le explicaba a Juan:

- Vos no sabes porque sos nuevo y nunca estuviste en el Tunel B. Yo trabaje ahí un tiempo como mecánico hasta que el cuerpo me paso factura en la espalda ¿viste? Pero tenía un amigo, uno de esos tipos que no cree en nada que no haya visto. Porton, un gordo grande como tanque australiano...la cosa es que Porton me dijo muchas veces que en el Tunel B hablaban de "El Hombre Gato". Osea como un gato ¿viste? pero más grandote...Los mecánicos lo saben, pero no lo dicen por vergüenza. ¿Viste?


Otra cosa de Bale era su incapacidad para terminar alguna frase sin preguntar al final"¿Viste?". A pesar de que la descripción del tal "Hombre Gato" terminó por ajustarse a aquello que el había visto (o creído ver) hace solo unos momentos, Juan decidió que Bale estaba hablando de esas leyendas urbanas que hay en toda gran ciudad y por lo consiguiente, en todo subte del mundo. Hombres Gatos, Damas de Blanco llorando por los túneles y hasta minotauros eran la clase de personajes factibles de habitar el Subte según cualquier folclore moderno.

- Tiene ojos verdes, muy brillantes me dijo. ¿Así como los Gatos viste? Pero unos colmillos enormes, va...eso dijo él, que lo vio. Lo miró un rato el bicho así como estudiándolo, pegó un salto y - (hizo un sonido con sus palmas)- Plaff, desapareció.

Juan asentía, más interesado en si la cuadrilla delante necesitaba algo de él o si solo les habían pedido su compañía por juzgar que no tenían nada mejor que hacer esa noche. Todavía faltaba limpiar los baños de Lana Lane, y eso si que era mucho peor que "El Hombre Gato" o el descarrilamiento de un coche Chono nuevo.

Al cabo de unos quince minutos llegaron a los pies de Downtown Station. Las luces allí mostraban la estación vacía y a sus respectivos nocheros acometiendo su silencioso labor. Les saludaron a lo lejos y uno de ellos se les acercó bajando las escaleritas de metal al final del anden. Era un joven rubio de lentes. - Buenas noches...

Toda la cuadrilla más Juan y Bale respondió al unisono.
- ¿Que paso?- Preguntó Pedro, el rescatista jefe.
- Mira escuchamos tremendo quilombo...primero un sonido como de frenado y después un chirrido horrendo. Quisimos ir a ver, pero la puerta esta trabada por dentro.
- Esa puerta de mierda siempre se traba. Añadió el otro nocherto de la Downtown. - Tiene una cerradura de la época de mi abuela.

Pedro tomó con sus manos su pechera anaranjada y dijo:
- Bueno, dennos una mano a ver si la podemos abrir. ¿Alguien sabe donde estaba maniobrando?
- Yo se,. yo se. Dijo Bale. - Usan siempre la Notre Dam para probar los coches. Es una estación abandonada al otro lado de esta puertita.

Con la ayuda de una palanca que trajo la Cuadrilla de Rescate, lograron forzar el portón de hierro ya algo herrumbrado con un cartel que rezaba "Solo Personal Autorizado. El uso de esta entrada sera penado por ley"

La antigua puerta lanzó un quejido que en la soledad del túnel fue abrumador. El polvo que despidió al ser abierta hizo toser a todos los involucrados. Rápidamente, una vez se disipó accedieron a un corredor estrecho donde se filtraba algo de agua desde una tubería. El agua salpicaba a sus costados producto de sus pesados zapatos de trabajo al pisarla. Debieron hacer uso de las linternas para encontrar un camino allí. Juan, un tipo que no le temía a muchas cosas, se sintió profundamente incomodo en ese lugar.

Uno de los Nocheros de la Downtown encontró los fusibles del corredor y los encendió. Una luz azulada, algo gastada se proyecto a lo largo del mismo de a fases. En la pared de su derecha un cartel nuevo pintado en aerosol con un Stencil anunciaba: ACCESO A TUNEL B. Una flecha marcaba el camino. Algún mecánico muy gracioso había dejado escrito con una tiza debajo:

"B"EL TÚNEL DE LOS HINCHAS DEL PLATINO F.C, 
KINGS BOYS PASIÓN

Debajo se había dibujado a un hincha del club con sus ojos desorbitados por la marihuana y el alcohol barato que sostenía.

Juan siempre había querido imitar la astucia de los viejos trabajadores del Subte para dejar esta suerte de mensajes en el túnel. Pero nunca se le ocurría nada ingenioso para poner, porque aunque fuera Hincha de Boca, allí nadie sabía que era Boca Juniors y creían que los Sargentinos que jugaban en la afamada Premier League de Himburgo habían nacido en Bespaña o en "Buenos aires, la capital de Brozol"

El pasillo llevaba a otra puerta que comunicaba a un área de servicio en uso. Allí los azulejos blancos habían sido devorados por años de humedad. Había una mesa de trabajo para mecánicos y torneros como ademas algunos casilleros. Sobre ella una radio portátil descansaba con su antena aun extendida.Tras cruzar por esta sala accedieron a otra entrada que los llevó a las entrañas del túnel de servicio.
Música
- ¿Sabían lo que paso acá no? -Dijo Bale una vez todos estuvieron sobre las vías. Nadie le pidió que continuara, pero fiel a su estilo Bale continuó.

- Dicen que en la Segunda Guerra Mundial las guerrillas de partisanos Himburgueses usaban estos túneles para esconderse de los Nazis. Se escondían en la Notredam y llegaron a albergar una gran cantidad de armas y soldados. Transmitían mensajes de radio a las demás células de la guerrilla en la ocupación Helleniana con una antena que salía de los respiradores de la estación. Mientras los Nazis avanzaban por todos los frentes salvaron a muchos, dando información sobre donde encontrar casas seguras y refugios, también corredores de espionaje y bla bla bla.

-La cosa es que cuando nuestros chicos pasaron a la Ofensiva un pelotón vino a buscarlos para condecorarlos por el servicio prestado, pero solo encontraron un menaje que decía "Hans nos tiene en la mira. Nos replegamos por la vía del rey Arod". No encontraron a nadie y por supuesto que ninguno se animo a meterse por "La vía del rey Arod".
- ¿La vía del Rey Arod?- Pregunto Juan reconociendo por fin algo sobre lo que había leído en libros de Historia en los dichos de Bale.
- Se..Esta ciudad esta parada en el medio del Valle de los Reyes. Acá los antiguos paganos enterraban a sus señores con sus tesoros y todo eso ¿Viste? La leyenda dice que el Rey Arod uso los túneles durante la guerra contra los bárbaros orientales. Ellos hicieron lo mismo, pero contra los Nazis. Ademas muchos de mis amigos dicen que abajo del subte están todavía las catacumbas de los Reyes de Himburgo. Y hasta uno dice que, si vas al noreste, por el túnel de servicio hay una pared de roca, como si hubiese habido un derrumbe. La cosa es que según este flaco, si miras por entre las piedras se ven unas puertas muy antiguas de una ciudad subterránea de hace mil años...no tan vieja como la de Arod...."Narg-Zhul" la ciudad Dracida...

El jefe dela cuadrilla echó una carcajada que retumbo entre las polvorientas paredes.
- ¿La de los cuentos? ¿La de los Dracidas y los Vlaind?
- Esa misma...
- Yo creo que lo más probable es que acá alguna toxina los haga volverse locos a los nocheros...- Todos rieron al unisono menos Bale.
- Digan lo que quieran...- Se quejo por lo bajo.

Juan y los demás nunca habían visto la estación Notre Dam, por lo que solo imaginaban dos andenes pintarrajeados y desechos por el abandono, con el metal corroído por el oxido y nada más. Pero a medida que se acercaban hacía ella notaron que el túnel descendía de manera abrupta y se hacía cada vez más y más grande. Tanto que las luces de tubo apenas alcanzaban para iluminar algo del tramo. En efecto Bale tenía algo de razón. Esta linea había sido usada desde la primera guerra mundial para transportar tropas hacía el frente sur y sus vías se habían modificado durante esos años para llevar no subtes sino Trenes de carga por debajo del suelo para evitar los fatales Bombarderos Hellenianos durante la guerra. Lo demás era en efecto parte de una vieja leyenda urbana. Pero el Tunel B se prestaba para todo tipo de alocadas teorías.

Tras quince minutos de descender vieron al fondo dos reflectores blancos potentes sobre dos tremendos portones de acero que se encontraban abiertos. Eran dos hojas de más de un metro de ancho fabricadas para resistir un bombardeo Nuclear. Otra de las modificaciones echas a la Notre Dam en los años más álgidos de la Guerra Fría. Sin embargo toda esa mole de concreto y acero pertenecía a la compañía que administraba el subte. Y el principal propósito de su adquisición había sido probar los nuevos vagones Chonos para evitar tener que cerrar la linea actual en esa tarea.

Cuando Juan pasó por el portón de varios metros de alto la mandíbula se le vino al suelo. No era una media estación arruinada o un anden de servicio. El Nombre no había sido escogido a la ligera. La Notre Dam tenía un decorado que aun en su ruina saltaba a la vista. Las grandes columnas formaban arcos goticos a su derecha e izquierda, adornados con venecita de colores brillantes. Su cielo raso mostraba (además de enredaderas y telarañas) antiguas lamparas de aceite de principios de siglo y figuras angelicales se posaban en los capiteles de las columnas de la estación mirando hacía las vías.

- Me cago encima...- Dijo asorado Juan en Bespañol. - ¡Esto es inmenso!- Su voz se multiplico por toda la Notre Dam. - Es un palacio para los viejos reyes.- Dijo Bale con la seguridad que a menudo acompañaban sus palabras. - Un testimonio de lo que fue alguna vez este país y su historia heroica.

La Cuadrilla, por otra parte, avanzó sin prestar atención, muy ensimismados en su tarea. Juan y Bale subieron a uno de los andenes. La Estación aun mantenía su vieja boleteria de madera al costado de una enorme escalera que formaba una curva cerrada hacía la plataforma principal. Eran tres en total. La plataforma del extremo opuesto iba hacía un lugar que les era desconocido. La del medio pertenecía al Tunel B y la tercera, en el extremo derecho, llevaba al antiguo deposito de coches donde deberían encontrar al desafortunado descarrilado.

Había una fuerte sensación de nostalgia en la Notre Dam, Juan sintió que aun podía escuchar el murmullo de los trenes arribando desde el depositó al anden haciendo sonar su campanilla metálica. O a alguna señora paqueta de los 40 comprando su boleto en la garita de madera con rejas finamente trabajadas como si fueran ramas de una planta elegante. Notre Dam había sido construida  en la época en que se quería dar paso al arte más acabado aun en un lugar como el Subte y si a él le gustaba la onda "Retro" de la Linea actual, esta era cien veces más hermosa y triste. En efecto se parecía a una Catedral por su cargado decorado, sus bronces con figuras del Art Noveau y azulejos con guarda dorada que brillaban entre la mugre y las telarañas. - Tiene varios niveles...- Dijo Bale mientras avanzaban siguiendo a la cuadrilla. - Fue por solo diez años la estación central del subte de The Kings Valley, después vino la guerra y la abandonaron. Algunos dicen que nunca la terminaron de construir. Más abajo se ve que planeaban hacer otros túneles.

Juan se sintió muy sobrecogido ante las formas y sombras que aguardaban en Notre Dam, el eco triste de un país que ya no existía y de una victoria que nunca llegó para sus últimos habitantes. Sobre la entrada al túnel de servicio ángeles esculpidos en yeso se amontonaban sobre la figura de Jesús, sentando en un trono que en otro tiempo estuvo pintado en plata. El Hijo del Señor sostenía por la mano a uno de ellos y con la otra señalaba a los cielos, donde un sol invictus centelleaba. Sus ojos acusadores se cernían sobre Juan, quien se sintió ínfimo ante la majestuosidad de la escultura en relieve.
- Hey, ¡Dejen de pavear!- Dijo el jefe de la Cuadrilla cuando advirtió que los dos nocheros no lo seguían. Ahí esta el vagón...

***
Música
No había luz en el deposito de servició. Algo o alguien la había cortado por lo que debieron guiarse con cuidado junto a sus linternas de alto poder. Como dueño de una percepción mayor o tal vez en comunicación con el espíritu de la Notre Dam, Juan percibió que el aire estaba enrarecido. Quizás la expresión dura de Jesús en la entrada al túnel había sido una advertencia. ¡Váyanse de las profundidades, caminen a la luz del cielo! 

Los haces de luz de sus lamparas mostraron rápidamente todo tipo de basura rodante y pesada. Coches nuevos, coches viejos herrumbrados y hasta una reposera con dos botellas de cerveza vacías a su lado. Debía haber espació como para cinco formaciones completas de Trenes en ese abismo de oscuridad en el que se adentraban. Bale tomó a Juan de la mano puesto que no podía ver de un ojo y en esas tinieblas se le era imposible andar sin ayuda. Juan la tomó con firmeza, a pesar de ser una mano huesuda llena de cayos. Se sentía consternado, asustado...el aire no era bueno allí. Su sentido más humano le decía que  lo que estaba respirando era malsano, venenoso y mortal.

Pedro seguía con su usual ritmo de reparador de PC, enfocado en números y cálculos. Podría ir a buscar un coche en medio de la tumba de un rey y no repararía jamás en los tesoros a su alrededor. Las ventanas a los lados de las formaciones mostraban dentro los viejos anuncios de cigarrillos Lucky Blend y "Compre bonos de guerra". Cuando una brisa extraña llegó soplando al fondo del túnel Juan creyó escuchar el murmullo de muchas voces que se apagaron en la bastedad de la linea de servicio, como el eco de un pasado que esta condenado a repetirse una y otra vez entre sus paredes.

Entonces la voz de Pedro gritó:
- ¡Ahi esta! ¡Lo veo!- Los pasos rápidos de los hombres de rescate se perdieron delante de Juan. Él y Bale, más cautos, los siguieron.

Tras hacer unos veinte pasos vieron el nuevo coche Chono ladeado. Había descarrilado cerca de una curva y la cabina del conductor lanzaba chispas que iluminaban súbitamente el oscuro recinto. Pedro y los demás corrieron hacía allí con sus herramientas. Pero una vez iluminaron con sus cascos la ventana del motorman lanzaron un grito horrendo. Uno de ellos se echó a vomitar producto del Shok. El conductor había desaparecido, pero sus manos aun se aferraban a los controles destrozados del vagón. Las luces del tablero estaban manchadas por la sangre de dos brazos seccionados que colgaban de las palancas aun tiesos.

- ¿Que mierda es esto?- Dijo Pedro luego de llevarse un pañuelo a la nariz. No solo había olor a sangre, sino también como a orina. Similar a la orina de un gato. El pequeño espacio del conductor estaba repleto de pedazos de carne humana pegadas a sus blancas paredes. Juan pudo ver la pierna seccionada y aparentemente arrancada a mordiscos por unas fauces terroríficas. Había también marcas de rajaduras, como si Freddie Krueguer se hubiera despachado al conductor y dejado una marca de su guante asesino.

- Tira un radio...- Dijo Bale al asombrado Pedro. - Esto ya es cosa de la policía...
- Sí...- Dijo el hombre de casco amarillo sin poder sacar sus ojos de la escena del desastre.
- Pedro, manda un Radio y vamonos a la mierda...- Continuo otro de la cuadrilla. - Este lugar no me gusta un carajo.
Música
Cuando Pedro intentó hablar por Handy el mismo solo lanzó una estática tan fuerte que por poco dejo a sordos a todos allí. Luego se elevó hasta lo insoportable un chirrido horrendo de acople y no volvió a funcionar. Pero hasta el día de hoy Juan esta dispuesto a decir que el escucho las palabras "Idu Era Sivallión" provenir del Radio justo antes de que este se estropeara. Sin embargo esto lo recordó luego. Por que lo que sucedió inmediatamente después se llevo los demás recuerdos al olvido en su joven vida.

Primero se escuchó el sonido de algo pesado saltar sobre los fierros del Coche chono. Aplastando su chapa con sus pesadas patas. Un gruñido de advertencia llegó sobre ellos y alzó su histrionismo hasta convertiste en un rugido feroz. Pedro miró en esa dirección y su lampara iluminó lo que a todas luces era un felino. No de la clase que se ven en los Zoo, pero sus rasgos eran de alguna raza de este tipo. Tenía los ojos verdes y sus pupilas eran como dos huecos estrechos de una oscuridad insondable. Sus dientes sobresalían del hocico  chato, babeando una extraña materia negra que no era sangre. Golpeó con furia inusitada la chapa del coche y pareció advertir al hombre de que estaba en su territorio. Pedro reculó, pero la bestia se le vino encima. Cuando saltó su largo lomo grisáceo, pero sin pelaje alguno fue iluminado brevemente por las linternas. Pedro lanzó una alarido que fue súbitamente acallado por la bestia que le arrancó de cuajo el cuello con sus garras.

Al verse en desventaja numérica, saltó sobre el hombre más cercano dejándolo incociente producto del golpe y desapareció. Juan, Bale y los demás comenzaron a correr en dirección a Notre Dam. Desesperados algunos intentaban usar sus radios, pero ocurría lo mismo que con la anterior. Se descomponían tras el alarido cavernoso de cientos o miles de voces tras el granulado de la estática. Juan intentaba arrastrar a Bale, quien por su edad no podía correr. Sintió el impacto de algo muy pesado saltar sobre el hombre a su derecha. Los gritos de este y otros dos pronto llenaron la enorme cavidad en sombras. Al parecer había más de una de esas cosas en el túnel de servicio. Podía incluso sentir su hedor penetrante y salado. Cogió del suelo una llave Inglesa que un mecánico había dejado allí y se preparó para golpear lo que fuera que intentara bloquear su camino. Vio como uno de los rescatistas que se le adelantaba en la huida sucumbía ante una sombra bestial que revolvía sus fauces en su estomago mientras este gritaba desesperado. Juan llegó a rebasarlo cuando la cola de una de las criaturas lo hizo caer al suelo. De milagro no se golpeó la cabeza contra las vías.

Dos patas feroces  y pesadas se pararon sobre su espalda, inmovilizándolo al instante. Pudo percibir el horrendo aliento de sus mandíbulas siendo exhalado en su oído. Detrás de él los últimos del grupo de rescate ya eran parte de un festín popular de vísceras humanas. Entonces la bestia sobre él se ladeó tras lanzar un quejido. Cuando juan se apeo vio al anciano Bale con la llave que él había tomado del suelo enfrentando a esa monstruosa cosa. Bale dijo algo que lo dejó perplejo y la voz del anciano cambió como si se hubiera transformado de pronto en un predicador:
- ¡Vuelve a las profundidades! ¡Vuelve a tu mundo de Oscuridad negro espíritu del ocaso!

El felino gruño y en su boca nació una espuma blanca contaminada por rastros de sangre. De su herida en en su ojo derecho brotaba una oscura materia, irreconocible para Juan o para cualquiera. Pero parecía aceite industrial o tal vez brea. Bale volvió a azuzar la llave inglesa como si fuese un Báculo:
- ¡La Luz te ha condenado desdeñable siervo! ¡Revuélcate en las Ruinas de tu tiempo!

Ya no era Bale. Era un anciano, sí, pero sus cabellos eran largos  y blancos ahora, con una barba corta límpida y una túnica marrón que cubría su cuerpo. Sus ojos oscuros estaban repletos de una fuerza indómita y secreta. Expedía una luminiscencia maravillosa que de momento lo cegó. Como si alguien hubiera lanzado una Granada Flashbang en aquel recinto. Entonces Juan, aun atontado vio que no eran una, ni dos ni tres, sino cientos de criaturas que cubrían todo el techo y paredes del túnel. Sus ojos brillaban, combatían con la luz que el anciano había despertado allí, pero le temían, aun le temían. - ¡Vamos Juan! No te quedes ahí parado. ¡Muévete!- Dijo el anciano imperativo.

El Sargentino se echó a correr y Bale (o quien fuera) detrás de él. Sus miembros abandonaron el gélido sentir del temor y alcanzo la salida del túnel hacia la Notre Dam, cuyas luces aunque vagas, le resultaron tan confortantes como el sol de la mañana. Jadeando intentó trepar con sus manos hacia la plataforma. Las manos de Bale lo ayudaron a hacerlo y este luego tiró de su brazo para que el anciano también trepara.

La acometida de las bestias se hizo sentir. El suelo de Notre Dam y su columnas temblaron, se conmovieron como un gigante que empieza su lento despertar. Los azulejos sueltos por el tiempo se desprendieron y una de las lamparas cedió, haciéndose pedazos en medio de las vías. Juan y Bale, agotados vieron la inmensa estampida. Como innumerable enjambre grisáceo las criaturas salieron del túnel ya colgadas del techo aferradas por sus garras o por las vías. Lanzando gruñidos y maullidos que retumbaban en sus oídos. Asustadas por el ser de luz brillante se arrojaron en estampida hacía la segura oscuridad del Tunel B. Eran más de lo que cualquiera pudiera contar y sus patas rasgaban el suelo como cientos de ratas en tropel. Levantando polvo, atropellando basura y herramientas el enorme enjambre desapareció hacia el sur del túnel  hasta que su rugir se desvaneció en las profundidades de The Kings Valley donde habían vivido hace unos sietemil años antes y donde evidentemente habían decidido regresar.

Mientras Juan todavía intentaba adivinar que había pasado con el viejo Bale, pues este no se le parecía en nada. El mismo se paro a su lado y sentenció con aires graves:
- No te preocupes querido amigo. Estarás a salvo. Lamentablemente no puedo acompañarte de regreso hasta Lana Lane, pero llegaras en una pieza hasta allí pues les he espantado por ahora.
- ¿Que..? ¿Que? ¿como....
- Mi nombre es Mitril. - Lo ayudo a pararse. - Y no tengo tiempo para explicarte todo ni de responder preguntas. Solo voy a darte un consejo más valioso que cualquier respuesta. Renuncia a este trabajo y convence a tus amigos que también lo hagan. En menos de un mes llegaran a los Túneles en uso...Sí...tal vez antes. Entonces deberás estar lo más lejos de esta ciudad posible. Fuego caerá del cielo, quizás algo peor se pergeña su Maestra...Ahí algo en el aire ya...Los viejos hijos de la noche han reconocido su llamado y amasan sus ejércitos. Cuando ataque, quien se quede atrás sera solo una ornamenta de huesos calcinados al despuntar el amanecer o moraran en la locura y vacío por siempre. Recuerda mis palabras, por estúpidas que te suenen, ¡No escuches el tambor del tamborilero! ¡Huye al Bosque de Hosmusilias! sera el único Refugio para los Justos y gentiles.

Children of tomorrow live in the tears that fall today 
Will the sun rise up tomorrow bringing peace in any way? 
Must the world live in the shadow of atomic fear? 
Can they win the fight for peace or will they disappear? 

So you children of the world, 
listen to what I say 
If you want a better place to live in 
spread the words today 
Show the world that love is still alive 
you must be brave 
Or you children of today are 
Children of the Grave, Yeah!

Children of the Grave
Balck Sabbath 








miércoles, 5 de agosto de 2015

Tindar: Un Adelanto y algo más

Sneek and Peak

Ya se que ahora se usa "Sneekpeak" pero me la soba. 
Atentamente Dark Valley. 

¡ATENCIÓN!
Tindar ya ha sido Publicada y esta a tu disposición en Papel y Ebook. Para explorar sus primeras paginas y ordenar tu copia Click aquí "¡Quiero mi Copia de Tindar!"

Como muchos de ustedes ya sabrán, Tindar, nuestra primera Novela va a salir muy pronto publicada por Hesiodo Editorial. Por eso mismo vamos a contarles más en detalle de que se trata en pocas palabras para que puedan chusmear a gusto y conocer más sorbe ella. Lo que sigue es un vistaso rápido a los elementos que la componen. 

The Basics....

¿Que es Tindar? 


Una novela de Fantasía épica que toma lugar en Balbania, un universo de ficción que lleva más de diez años de elaboración. Tindar centra su atención en la historia de Elian (se pronuncia Élian) el  hijo del jefe de una aldea humana pequeña y rustica llamada Pin-Aclen.  Tras un desgraciado evento decide hacer un Juramento de Venganza sin saber que a sus diez años acaba de despertar un milenario mal que pesa sobre sus antepasados desde tiempos inmemoriales. Con un poder tan sutil como destructivo  esperara el momento indicado para rebelarse y poner en peligro no solo a Elian sino a todo aquello que ama. Trastocándolo todo y torciendo sus pasos hacia la locura y la desesperación de él y quienes lo rodean.

Y ademas Tindar es un Libro. 



Cuando se desata una gigantesca batalla entre las fuerzas del bien y el mal, la aldea queda justo en medio de ambos bandos, siendo esta arrasada por las hordas de Blondies de La Reina Bruja de Mancursen en su última batalla contra los Elfos Gudain, Los hombres del norte y los Bultures. Elian tiene la poca fortuna de ser el único sobreviviente de su pueblo. Acosado por la culpa tras desmayarse en un desesperado intento por ayudar a su padre en la batalla, Elian decide sellar para siempre su destino haciendo un juramento Ritual: Vengarse de sus victimarios a como de lugar.  

Las Piezas en el Tablero 

Un Pibe, un Juramento, una espada,  y un tenebroso pasado ancestral que cae sobre él.

El Juramento

Elian es incapaz de comprender el alcance de su promesa. Pues él proviene de una larga lista de antepasados cuyo origen se remonta al primer Reino humano de Balbania, Notiel. Esta extirpe de los hombres fue en el pasado favorecida por los Dioses con secretos saberes y poderes para que se enfrentaran a Tremor, el Señor de la Noche y el Caos. Aunque ya nadie este vivo para recordarlo en él corre la Sangre Auresiana. Nadie en su familia sabía esto, aun así la tradición de un Juramento Ritual persistió con los años entre su pueblo. Estas promesas no son vanas y las consecuencia de no cumplirlas son nefastas. Pues los Dioses le abrirán el caminó a lo largo de su vida para que pueda llevar a cabo su empresa dirigiéndolo sutilmente en su dirección. Más si se intenta desentender del mismo lo acosara la desgracia y la vergüenza eterna en esta vida como en la otra. Cuando la ira que lo domina en ese fatal momento sedisipa, Elian desecha la idea para servir mejor a quienes lo necesiten viviendo entre los Elfos. Eso desatara una cadena de eventos cada vez más precipitada y arrolladora.

Los Hombres de Pin-Aclen y su especie ya habían olvidado mucho del conocimiento traído de Notiel cuando Elian nació (año 18/01/678) dado el paso de los años. Aunque los ritos y la lengua persistieron en algunos casos aislados. Los Elfos Gudain solían definir Pin-Aclen como "Una aldea de gente rara" por sus extrañas costumbres y aspecto en relación  que ellos ya conocían. 

El Héroe

Una de las premisas en este trabajo fue hacer de Elian un héroe poco tradicional el cual comete tantos aciertos como errores a lo largo del camino. Su apodo que da nombre a la novela Tindar significa "Hombre" en lengua Elfica Gudain. Nuestro querido protagonista es un muchacho muy enérgico y curioso que ama las historias sobre Dioses, Bultures, Hombres, elfos, fantasmas y demás. Dada su gran imaginación e inocencia esto lo lleva a cometer el grave error de creer que la batalla que se aproxima a  su aldea es una buena oportunidad para vivir "una aventura". A pesar de que su padre le envía al exilio junto a otros niños, Elian se mete entre las filas de los Pin-Aclenses en secreto. De la forma más cruda comprenderá cabalmente la diferencia entre la fantasía y la dura realidad.  

Desde allí en adelante Elian se vera abrumado por la culpa intentando hacer todo lo que este a su alcance para redimirse de alguna manera. A pesar de mostrarse alegre y ciertamente descontracturado junto a sus maestros en Gunther-Ville, Elian vive acosado por pesadillas horrorosas y visiones muy vividas que lo dejan al borde de la locura. En su entrenamiento lo más difícil sera encontrar la forma de acallar las fantasmales voces de su pasado. Cada decisión dura que ha de tomar estará marcada por los eventos ocurridos en Pin-Aclen  aquel fatídico día. Sin embargo su fuerza de voluntad siempre termina por encontrar una pequeña luz en toda esa oscuridad que le da aliento para seguir adelante, aun temblando de miedo. 

La Espada

Lo único que conserva Elian de su vida en Pin-Aclen. Huthlath una hoja antigua que permanece inalterable a pesar de los años que lleva en los cintos de sus ancestros. Él la toma tras la muerte de su padre Dariel para hacer con ella el Juramento Ritual, como Dariel le explicó alguna vez que debería hacer llegado el caso y así heredar tanto sus posesiones como obligaciones. Huthlath es un arma que evoca en Elian las mejores y peores cosas de su vida. A veces tenerla cerca le trae valor y aplomo, otras ira y enfado. Esta aparente chuchería familiar que había dormido placida en el armario de las cobijas por quien sabe cuanto tiempo alberga el secreto mejor guardado por los hombres de Notiel. Pero también esconde un enemigo de ciclópeo tamaño que ha estado esperando esta única oportunidad para aplastar los restos de su especie con un odio implacable.  


El Carácter de Tindar

Tindar es una novela de fantasía épica que aborda las cuestiones desde una perspectiva profundamente humana y dramática. Como se puede apreciar en trabajos posteriores como "El Ritual de los Condenados" o "Memorias de la Nevada" los personajes principales son seres complejos con problemas y pesares que todo humano ha tenido que sortear. En el caso de Tindar la culpa y la esperada redención son los dos motores principales aun para los personajes más inverosímiles.

Su anciano maestro, Mitril, es un hombre cuyo pasado de esplendor le agobia en su vejez. Encerrado en su pequeño mundo de libros y graves conocimientos, como ademas la bebida. Elian por su parte es incapaz de dejar a un lado la idea de que, la muerte de sus padres, se debió a su impericia en la batalla (aun teniendo entonces diez años). El gato Siames que asiste a ambos, Cola Larga, vive añorando la forma anterior en la cual andaba por el mundo siglos atrás, soñando siempre con una mujer que él cree fue su esposa.

Pero para su suerte (y la mía) Tindar no es una novela depresiva o para arrancarle las tripas  cada capítulo al lector. Muy por el contrario su narración es muy amigable y de a momentos rosa la comedia. El carácter que le imprimen sus personajes es muchas veces igual al que los amigos pueden tener en una situación limite. Riendo aun ante las fauces del desastre. La capacidad de sonreír aun en la total resignación es la fuerza que le da a Elian y sus amigos  para enfrentar la tormenta que se cierne sobre ellos.



El Fulgor de los Relámpagos del Otro lado del Círculo

"El Primer recuerdo de mi infancia, es el recuerdo de mis pesadillas" Crodlock  



Si hay algo que disfruto más que un relato de fantasía, es cuando el mundo en que se basa ha sido compuesto por otras historias no contadas que han dado lugar a los hechos narrados en el libro. Eso le da fuerza, solidez y una sensación de profundidad que nos hace preguntarnos (si se ha bien comunicado) ¿Quien fundo ese Reino por el que pasaron? ¿Por que tal lugar se llama "Bosque Maldito"?  No todas las preguntas han de ser respondidas, pero (a mi forma de verlo) si inferidas. 

Balbania es un universo un tanto gigantesco, pero es esa clase de Mundo fantástico con el que he trabajado casi desde que agarre una lapicera a mis 15. Cada lugar, raza, estatua y ruina que encuentres en tu camino tiene una historia, una que seguramente tiene mucho que ver con lo que estas leyendo o sea una señal de peligro que solo un sabio como Mitril sabría comprender cabalmente.  

Tindar es una novela cuya trama esta íntimamente ligada a las grandes gestas y héroes que forman parte de la historia de Balbania. Como siempre me gusta aclarar, Balbania no es producto de esta novela, sino que esta novela es producto de un sin fin de cuentos y narraciones cortas que componen su universo. Solamente cuando este se encontraba maduro y solido en su estructura fue posible pensar en una primera novela que sentara sus bases en ese espacio.  

Por esta razón Tindar se desarrolla en un mundo rico y variado, tanto en personajes como distinto tipo de razas y reinos. Esto le da a la obra sustento necesario para la trama y el desarrollo de los eventos va envolviéndose lentamente en esa estructura para acabar siendo el punto de exclamación final de una batalla que empezó miles de años antes de que siquiera Elian naciera, o Huthlath fuera forjada por él prodigio nacido bajo el fulgor de los relámpagos.

Sobre El Enemigo 

Elian y su Maestro Mitril deberán enfrentarse a un Enemigo cuyo poder y antigüedad supera todo lo conocido por ambos.Rebelar su identidad sería "Spoiler". Pero a medida que se adentren en la historia comprenderán los alcances del ser que rodea a Elian todo el tiempo bajo un sin fin de disfraces, a veces tan ridículos como cínicos. En la antigüedad ni el más diestro de los ejércitos de Notiel se le atrevía, y él solo vale por la más infernal de las legiones de Balgarian. Su verdadero poder no solo reside en su inmensa capacidad destructiva, sino en su manera de comprender y torcer los deseos, pesares y anhelos de los hombres. Es un experto tejedor de redes de mentiras y como una araña envolverá a Elian y a sus amigos en una trampa mortal. 

Su mayor placer esta en fracturar la mente de sus adversarios, convertirlos en pálidos fantasmas vivientes perdidos en sus propios tropiezos, lamentándose por aquello que han perdido a medida que se apartan más y más de la luz de la mano de sus mentiras. Pero esta vez, y por primera vez en más de 600 años ha encontrado a un ser humano tan tozudo que le obligara a tomar forma física y luchar en su propia guarida de el Otro lado del Círculo. La victoria la obtendrá solo aquel cuya voluntad pueda torcer la de su contrincante. Más que un duelo, sera una batalla entre la fe de los pequeños seres  y la grave desesperación de los eternos Poderes de Balbania.